La inteligencia artificial ya se usa en su organización, con o sin autorización. Gobernarla es definir qué información puede salir hacia un modelo, cuál se queda adentro, quién puede consultarlo y quién responde cuando la respuesta está mal.
Los modelos de lenguaje son hoy el caso más extendido y el más expuesto, pero el alcance es el mismo para cualquier modelo que la organización consuma o entrene.
Detección y bloqueo de PII, PHI y propiedad intelectual en prompts enviados a modelos públicos.
Mitigación de ataques de jailbreak y manipulación de instrucciones que comprometen la lógica del sistema.
Monitoreo en tiempo real de tokens y cuotas para evitar DoS económico involuntario.
Puerta de enlace unificada Multi-LLM con observabilidad completa y gestión centralizada de llaves API.
Capa de protección basada en lineamientos OWASP Top 10 para LLMs con redacción automática de datos sensibles.
Evidencia para auditoría, flujos de aprobación y políticas de uso basadas en el rol del empleado.